domingo 24 de enero de 2010

Cómo explicar que escribo para olvidarte...


"Vos y Yo somos tan complicados... Tan llenos de misteriosos resortes, de resonancias secretas, de alianzas y hostilidades, de encuentros y desencuentros. Jugamos un ajedrez casi demoníaco y maravilloso..."

Cómo buscarle razón a lo pasado, a tu búsqueda, a mi encuentro...
Cómo tratar de enterrarte en el olvido, si todavía resuenan en las cavernas de mi memoria el brillo de tu mirada triste y la calidez de tu sonrisa que tantas veces fue mi abrigo.
Cómo darle significado al tiempo, si lo único que he deseado es volver los días hacia atrás, para esperarte otra vez en esa tarde de calor y hacer de ese segundo un momento eterno en el que solo vos y yo existimos para siempre.
Cómo llamarlo "Desengaño", si fuí feliz, si te disfruté, si en cada palabra nos enredabamos más y más en ese mundo inocente, donde nos desnudábamos de las máscaras para que solo quedara esencia.
Cómo entender que ya no estás, si cada fragmento de la existencia me recuerda a vos. Los días, las noches, los soles, las tormentas, la luz, la oscuridad; todo lo que para mi era banal y sin sentido, con vos tuvo otro significado. Cada lugar pasó a ser un templo; cada segundo pasado juntos, un eco en mi memoria.
Cómo dejé que te fueras de mis manos? Quizá nunca podré responderme, ni tenga sentido hacerlo. Debería mejor ponerme a pensar "Cómo explicar que escribo para olvidarte..."


Volví... Gracias de corazón a los que me lo pidieron.


martes 22 de diciembre de 2009

Angel Gris...


Salir de una vez...
Salir a que me peguen; a que me derroten; a que me traicionen.
Cualquier cosa es preferible a esa mediocridad eficiente. A esa miserable resignación que algunos llaman madurez y realidad.

Ya no volveré a escribir como el Angel Gris. La realidad que lo creó hoy lo ha destruido. Porque en este mundo ingrato las verdades molestan, pesan más afuera que guardadas en lo profundo de nuestro ser y son motivo de discordia y confusión.
Este personaje no fue creado con ese objetivo, sinó para que quién leyera se viera reflejado y se llevara un poquito de lo que escribía para hacerle mejor.
Hoy soy Ariel, el que se escondió tras esa máscara buscando no lastimar, pero también buscando no explotar bajo sentimientos que me presionaban. No vale la pena hablar, ya no tiene sentido escribir si no se sueña, si nos atamos, si nos callamos por dentro, si nos traicionamos. Aunque me duela el alma me callo porque lo prefiero antes que lastimar o generar problemas; sin embargo, lo hago con la tranquilidad de saber que escribí cada palabra con el corazón y de eso jamás uno se puede arrepentir.

Las crónicas no son mas que eso, vivencias. Y no está mal escribirlas, no genera que la situación se pase de los límites, por el contrario, las plasma y las deja claras. Pero no lo entendés, la transparencia que te muestro te confunde, te da miedo el espejismo que siempre fuí, ese fantasma que apareció de la nada, de lo desconocido y te asustó con una vida nueva que no conocias, a tal punto que no la considerás genuina.

Hoy paso a plasmarme de la peor forma, de la que nunca quise. Paso a ser real, mediocre, sin sueños...

No me quedan más que agradecimientos a todos los que se llevaron parte de mi en palabras, a los conocidos y a los anónimos. A los que que se identificaron, a los que me entendieron...
Sigo siendo el equilibrista, pero recorreré la cuerda en silencio, lo cual no significa en soledad. El ángel gris vuelve a su mundo, el de los sueños.

"Solo los que saben soñar dicen que me han visto, y hasta yo sospecho que, en una de esas, ni siquiera existo..."

domingo 29 de noviembre de 2009

Miradas...


"Sólo el amor pasajero es eterno. Es amor que se va, pero que no muere. La ausencia hace que los romances duren para siempre..."

Miradas tímidas, perdidas, cómplices.
Miradas que intentan decir lo que debemos callar, reflejo de nuestros más sinceros sentimientos.
Frágiles y fugaces palabras que rompen una ausencia profunda, dolida. Llena de recuerdos gratos, pero que deben esconderse bajo la alfombra de "lo correcto".
Torbellino de miedos guiado por un destino tantas veces cruel, pero sabio. Tontos nosotros por no entender su lenguaje, por someternos a la ola de acontecimientos que nos arrazó y dejó en orillas distintas.
Encuentros ingenuos, anunciados, buscando entender que pasa "del otro lado"...
Amor, olvido, pasión, enojos, alegrías, dudas, culpas... Así se presenta nuestra batalla contra la realidad que es y la que hubiésemos preferido...

Necesito dejar de buscar excusas tontas para mis actos más tontos aún, que solo llevan al encono. Quiero terminar con las culpas, no quiero sentirme mal por extrañarte tanto, por buscarte. Aprender a entender, conformarme con la idea mediocre de que las cosas pasan por algo y que somos simples marionetas a las cuales se le enredaron los hilos que las guian solo por casualidad...







jueves 8 de octubre de 2009

Escribo...


Escribo para dignificar al amor. Porque es mi forma de expresarlo, de congeniar con él en los momentos en que me causa dolor o enojos.

Escribo porque me ayuda a entender lo inentendible, a volar cuando la vida me hace sentir pesado y con ganas de abandonar caminos en los cuales no veo un destino.

Escribo cuando me siento solo, cuando no encuentro sentido alguno a lo que me rodea. Cuando hablo en idiomas que nadie entiende y mis sentimientos no son escuchados.

Escribo por todas las veces que debo callar. La cobardía, los miedos, la duda son mis peores enemigas; de papel está hecha la espada con que las venzo.

Escribo para que me vean. Mis palabras son el mapa de mi corazón, mi verdadero yo. Aquel que ama, aquel que extraña, aquel que llora... Vivo dentro de una armadura que siempre quiero sacarme, pero no lo puedo hacer porque temo. Cada vez que lo he hecho salí lastimado…

Escribo esperando que me leas. Invitándote a encontrar en cada palabra ese lugar donde nos unimos, aquel que te he pedido tanto que buscaras, donde siempre te iba a esperar, nuestra estación.

Escribo porque de esta forma soy eterno. Busco dejar huellas que ni la más fuerte tempestad pueda borrar, estar presente en quién me conozca, que cada uno se lleve una parte de mí. Solo así sabré que mi vida ha valido la pena y me sentiré feliz de que me sientas...


Hace mucho que no escribía... En cierta forma me alegra que así sea porque ello es signo de que solo puedo hacerlo cuando me pasan cosas que me llegan de verdad, cosas que tienen un verdadero sentido y que elijo dejar plasmadas para siempre de esta forma.

Uno a veces no tiene idea como una simple comunicación puede hacer sentir bien a otro. Hoy me tocó a mí y elegí escribir para agradecértelo.

Si a veces no te ha llegado ese "hola" que esperabas es porque soy necio y a veces un poco tonto; pero que no te queden dudas que te quiero como nunca he querido a nadie y, que mas allá de todo, te quiero porque sos capaz de convertir lo trivial en maravilla, y solo eso para mí es un tesoro…



sábado 4 de abril de 2009

Amigo, no puedo...

"Las personas decentes me piden madurez y resignación. Quieren que olvide mis trágicas ensoñaciones. Pero no quiero olvidar. Y el que olvide, jamás, jamás será mi amigo. Ni siquiera cuando volvamos a encontrarnos otra vez y para siempre”.

Veo mi mundo como un mar inmenso en donde hay millones de islas. Uno, que es una de ellas, no puede comunicarse ni saber como es otra aunque esté muy próxima. Sin embargo, entre esas islas, muy de vez en cuando, se tienden puentes que las comunican, que las encuentran. Esos puentes, hechos quizá de lo también están hechos los sueños, son los sentimientos…

Cada vez que se forma un puente, de dos que éramos pasamos a ser uno y la incomunicación que nos caracterizaba se rompe para siempre. Tus problemas son mis problemas, tus alegrías son las mías, porque estoy con vos y no me voy; porque aunque lejos, ya no hay tiempo ni espacio que nos separe, solo existirá el aquí y el ahora cuando me necesites, siempre.

Nunca te busqué, no sabía que te necesitaba tanto. Pero apareciste y me llenaste de alegría y ganas de vivir. Parece mentira y es trágico que así sea, pero a veces hay que pasar por momentos malos, necesitamos caer muy profundo para encontrarse con algo que nos haga renacer y seguir adelante. Porque solemos recorrer la vida un poco ciegos, sin darnos cuenta de lo que realmente necesitamos y olvidando que se puede estar mejor.

Por eso amigo, porque me entendés y porque somos uno, no me pidas que olvide porque no puedo. Porque si olvido pierdo las esperanzas, y sin esperanzas no soy nada. Vivo porque sueño, porque creo profundamente en que somos lo que soñamos ser…
Y aunque muchas veces veas como me rompo la cabeza tratando de transformar utopías en realidad, así me siento feliz y es mi manera de recorrer mi camino. La vida se encargará de decirme basta, pero no yo, no me voy a resignar hasta que no pase lo que busco, porque se que vale la pena pelear por ello.

Especialmente para vos amigo, gracias.
Pero también para todos mis otros amigos que siempre están, bancándome y renegando conmigo.
Y para vos, que buscas serlo pero que por alguna razón no te animás a encontrarme, confía en mí. No me importan los vínculos, te necesito.

Los quiero mucho, Ariel “El ángel gris”.


sábado 28 de marzo de 2009

Nada...

No me queda en el tintero
ni una frase, que embustero!

Las palabras que me sobran
siempre faltan en mi obra...

sábado 21 de marzo de 2009

Descargo...

Yo quise llegar hasta tu alma,
yo quise los soles de tu mundo,
yo quise llegar y me perdí
en la niebla de la equivocación.

Creí que tus ojos me llamaban,
creí que tu pena me esperaba,
pero tuve que morir y no llegué
hasta el cielo de tu juventud.

Naipes de mi torre,
ruinas de mis versos,
siempre va conmigo
la mas fiel desolación.

Te llamo en mis lenguas confundidas,
te buscan mis flechas extraviadas,
tuve que escuchar y no entendí
la condena de tu desamor...


Fiel reflejo de la cobardía que nos ganó desde que nos conocimos, escribo esto esperando que lo leas por casualidad. Porque no me atrevo a decírtelo en persona, o porque nunca me dejaste hacerlo, no lo se. Ya no se que pensar, ya no se que creer, pero te extraño y no encuentro forma de esconderlo.
Lo que esperaste encontrar será un misterio para mi toda la vida. Nunca entenderé para que me buscaste si te ibas a esconder, si te ibas a dejar vencer por el miedo, si ibas a cometer la mediocridad de no buscar ser feliz de una manera distinta. Como pudiste cambiar tus sentimientos por banalidades que tarde o temprano te dejarán vacía y deseando que las cosas hubieran sido distintas?. Como te permitiste lastimarme así?. Como te traicionaste?...
Por mi parte prefiero quedarme pensando que tu mundo de excusas y de puertas que se cierran le ganó al mio de esperanza y utopías. Y que todo no resultó en mas que una equivocación a la que casi inocentemente me sometí; en un juego cruel y sin sentido que no tiene ganador, porque aunque consiguieras lo que "en verdad" querías, por lo que tanto peleaste, tarde o temprano te darás cuenta que no es así; y que las cosas simples, que por simples rechazamos, son las que luego sin querer necesitamos...